UNA AVENTURA.
Soy menta 1, pero nosé porque aquí me llamo CUERVO. Bueno, tampoco está mal.
Hace tiempo que me ronda la idea de vivir durante unos días o semanas una experiencia insólita, insospechada y diferente, a ser posible en lugar lejano y en un país desconocido para mí, es decir, una aventura fantástica que mientras dure me permita disfrutar de nuevas sensaciones y conocer alguno de esos mundos paralelos al que uno vive diariamente, mundos tan cercanos como desconocidos.
Por unos días quiero pisar los mágnificos casinos de Las Vegas, percibir lo que sienten los profesionales del juego y ganar el dinero como lo ganan ellos. Quiero
conocer a los personajes que se desenvuelven en esos ambientes, sentir la magia del juego, sentir la plenitud del ganador y ver de lejos la decepción del que se ha jugado lo que no debía. La alegría y el drama, el glamour y el placer conviven en las salas de juego y los hoteles de ese lugar único en el mundo.
Aunque he jugado alguna vez al blackjack(y a las quinielas), nunca me he sentado en una mesa de póker y hace muy poco tiempo, cuando no sabía si valía más un color, un trío, o una escalera, hubiera pagado por una experiencia así. Pero ahora no vamos a pagar sino a ganar.
He aprendido que un buen jugador siempre debe buscar la ventaja y en esta aventura partimos con una clara ventaja, nuestros compañeros de viaje son el equipo de Los Pelayos, calidad humana y profesional a raudales.
Bueno, a ver si arreglo el maldito PC y echo unas manitas.
¡A POR ELLOS, QUE LA OCASIÓN LA PINTAN CALVA!