Qué difícil es hablar de nosotros mismos, a pesar de lo que nos queremos todos... Ahí va: Mi nombre es José, “Oseas” en el foro y “joben8” en las mesas, después de aguantar el cachondeo oportuno sobre que “joben” se escribe con V y hartarme de explicar el porqué lleva la “B” decidí ponerme un nick con fundamento para la comunidad y, a pesar de no ser precisamente muy creyente, cual psicópata de película de medio pelo, me fui al gran libro (la Biblia digo, no el Quijote, ni “El jugador” de Dostoievski que antes de jugar al poker era mi “gran libro” :), Oseas 7:12, algo así como “Pero allí donde vayan, yo tenderé sobre ellos mi red; los haré caer como pájaros del cielo, los atraparé apenas se oiga que están reunidos” que era lo que yo pretendía al “sentarme” a las mesas, típica arrogancia y estupidez del novato que está a punto de pegársela sin saber muy bien por qué. Total, al final para qué, para que el cachondeo fuese aun mayor “O seas, a ver si te enteras, que ‘joben’ es con “V”, o seas, te lo juro” todo esto con entonación de pija recalcitrante. En fin, lo mío, demostrado está, no son los nicks. Ahora, después de tanto tiempo en la comunidad, unos me llaman José, otros “joben” y otros tantos “Oseas” y, sinceramente, me siento igual de a gusto e identificado con todos... C’est la vie!¿Cómo llegué al poker, cómo acabé en el equipo? Mmmm, me alegra que me hagas esa pregunta... Al poker llegué por un puente (festivo) y una bibliotecaria. Estando en la biblioteca por otros menesteres que nada tenían que ver con el préstamo, la amable bibliotecaria me recomendó un libro diciéndome algo por el estilo de “José, este libro te va a gustar, va mucho contigo”. El libro no era otro que “La fabulosa historia de los Pelayos” y aún me pregunto por qué pensaría la bibliotecaria que iba mucho conmigo, si no había pisado un casino en mi vida!!! Sobre los Pelayos había oído algo, pero tampoco tenía especial interés en leer “aquello” y más por compromiso que otra cosa me llevé el libro que tan enfáticamente me había recomendado. Coincidía que por esas fechas se celebraba no sé qué fiesta y un par de días libres y aquel libro acabó en mis manos. Quién lo haya leído entenderá por qué me lo leí del “tirón”, pensé “¡Esta gente es alucinante, ya me gustaría haber estado en aquella flotilla!”. Más allá del entretenimiento que supuso aquella historia me interesó mucho aquel anexo sobre póquer, vi que tenía sentido, ¿por qué no probar? Tenía una cuenta en una casa de apuestas que contaba con sala de poker (juro que este dato era desconocido por la bibliotecaria :) y probé. Perdí dinero, pero aumenté mi fe en que respetando ciertos aspectos probabilísticos se podía ganar con aquel juego. Buscando y rebuscando di con el e-mail de Diego Pradera que me informó de la inminente salida de esta web y del libro “Aprende a jugar al póquer con los pelayos”. Tras un par (o tres) de pequeños batacazos y un e-mail de JC asegurándome que siguiendo el “sistema” era perfectamente posible ganar un sobresueldo, decidí tomármelo en serio y llegaron los resultados: sobresueldo, sueldo y “masquesueldo” y que siga la racha!
En cuanto a mi entrada en el Equipo, como muchos de vosotros colaboré en lo que pude dentro de esta unida comunidad y hace poco surgió la oportunidad de una colaboración más constante y de mayor envergadura, viniendo de la mano de JC la propuesta era inaceptable no aceptar y heme aquí, dentro de aquella flotilla!!! Sin ser cursi, lo cierto es que es lo más parecido a un sueño cumplido, cuando leí aquel libro me dije “¡Cómo me gustaría trabajar con estos ‘prendas’!” Hace poco que los he conocido a casi todos en persona y, como se suele decir, la realidad superó a la ficción (aunque en este caso no encaje del todo porque la fabulosa historia era cierta ;).
Y nada más que deciros (¿he oído suspiros de alivio?). Algunos de los frutos de mi trabajo con el Equipo ya los conocéis, quedan por llegar más sorpresas que espero que os resulten gratas y útiles. ¡Contad con un trabajo duro y lleno de ilusión! O sea, os lo juro, de verdad ;)