Según todos los indicios BM interpretó que en lugar de un premio añadido de 109€ para el ganador de la liga se adjudicaba una entrada para el capeo cada 109€ de la bolsa de premios (el reparto que se hizo del sobrante quedó un poco surrealista).
Lo he comentado alguna vez, pero me parece increíble que simplemente no se le pueda decir, como se hace con los camareros de confianza, ¿que desea? lo de siempre, y se tenga que mandar las instrucciones (que dicho sea de paso parecen no leerse) con cada nueva liga.
Pero dejando esa cuestión al margen, voy a ver, según mi punto de vista, que ventajas e inconvenientes tendría dejar a los torneos de la liga como satélites del capeo:
Ventajas:
- Más de uno de los que jugamos la liga no tenemos bankroll para jugar directamente el capeo, es una oportunidad de jugarlo de forma barata, además no existe una plaza, sino de 5 a 6 garantizadas.
- Al capeo se le da un empujón hacia arriba de entre 20 a 25 jugadores por torneo.
- Con el cuento de la lechera, se puede multiplicar por más de 300 la inversión inicial, el torneo del capeo tiene un premio añadido muy jugoso (también es cierto que el nivel es sin duda el más alto que te puedes encontrar en internet, para este volumen en premios).
Desventajas:
- La mesa final de la liga se convierte, como bien señaló alguien en el Ventrilo, en un cooler perdiendo grande parte de su interés (tanto para el que la juega, y mucho más para el que la observa).
- El sistema de puntos y la final quedan devaluadas (sino lo estaba ya) ¿Qué sentido tiene jugar una final por 1000€ a repartir entre 10? cuando si se consigue la entrada al capeo se juega por un premio mucho mayor. Estaremos en que nadie cambiaría vencer en la final de la liga por hacerlo en algún torneo del capeo.
- Los satélites específicos para el capeo, que hasta el momento, no han funcionado (el que no tengan plaza garantizada es el motivo); perderían gran parte de su interés.
Entre los dos extremos puede estar la solución. La liga va necesitando ya de alguna reforma y el capeo necesita de un empujón, como casar las dos cosas, sin que se pierda el interés por ganar el polo verde es lo difícil.