5º Seminario. Ladrillo I
Prolegómenos (joer, que palabro, no se ni lo que significa): Los que asistimos al seminario de febrero siempre hemos comentado que fue muy interesante aquella vez ir el día anterior al Casino de Aranjuez. Nos conocimos entre nosotros y a cracks como Gonzalo, Diego, Jeri y Abanico.
Gracias a esto, a unos cuantos se nos ocurrió adelantar el viaje al viernes y montar algo. ¡¡Qué acierto!! Desechamos ir al Casino ya que no se montan sits, el Casino trinca una comisión que roza el atraco y los niveles podrían ser altos para algunos. Jeri nos pasó los correos de los asistentes y empezó la lluvia de mails. ¿Estáis hasta el moño de los spam? Esto fue peor.
Los locales se encargaron de buscar el antro para la timba. Inestimable la labor de Vanessa y, sobre todo Oscar y Tizona, que se patearon media ciudad de bar en bar (sin beber ná, imagino) para dar con el lugar apropiado. Gracias mil a Jueganon por prestarnos un peazo local para hacer el cabra. Para acabar de “enamorarnos” de Tizona, se encargó de la intendencia a la perfección. Hielos, vasos, refrescos y, creo, alguna botellita de alcohol. De lujo oriental, oiga. Encima tuvieron el detalle de buscar el sitio cerca del hotel. Juas.
De los 17 apuntados se rajaron tantos que tuvimos que, a golpe de megáfono, convocar a la gente que pasaba por la calle. Como no cabíamos en el bar de enfrente tuvimos que dividirnos para, después de picar algo, montar un MTT de 32 participantes, 20 € con dos rebuys y add-on. No se la recaudación, pero el ganador, un tal Chema novato y amigo de Agustín, se llevó más de 500 pavos. Todo un éxito. En los puestos finales quedaron Cordo, Agustín, …. Menuda mierda de crónica del torneo, amiguitos, pero a las 6 de la matina nos batimos en retirada mientras la mesa final seguía su curso hasta más de las 8. A esas horas a mis pasos no les quedaba más que acertar con el sepulcro
También el alcohol afectó a mi memoria. Estoy seguro que alguna corista ligerita de ropa de las que pululaban por el salón me iba rellenando la copa o echando en ella algún tipo de estupefaciente. Buscaba, sin ningún género de duda, el aprovecharse de mis encantos y, sobre todo, de mi cuerpo serrano. Les pasa a todas, estoy acostumbrado. No, no os procupéis, muchachos, lo llevo con dignidad y paciencia.
En cuanto a la timba en si, fue un poco caótico el principio con el reparto de fichas, a pesar de la diligencia mostrada por los compañeros encargados del tema. Se desbordaron todas las previsiones. Impecable la “dirección” del torneo por parte de Oscar. Muy profesionales también los crupieres oficiales, Vanessa y Jeri. Iban rotando por las mesas y agilizaban bastante el desarrollo del torneo.
En cuanto a la composición de las mesas, si nos ponemos a pensar, en todas se podía oler la sangre. Mesa 1 (la de poker): Oscar, Roberick, casi todo el Clán de Leganés, Ghazkul, Potlok, Mena y el ganador final, como más destacados. Rango de peligrosidad: barbero con hipo. Mesa 2 (juntas): hacia mi izquierda Cordo, AgustínII, Cristian, Maco, mi primo Javier, la parienta de Jueaganon, la de David, David y Gabe (Tyler). Vamos, que estaba bien rodeado entre tiburones. Rango de peligrosidad: mono con metralleta. Mesa 3 (fiesta del pueblo, osea, tablero patatero): Jhooker, Gonzalo, Charli, Chailoc, Jueganon, Ollomol, un killer portugués y Cibeles. Rango de peligrosidad: Tony G con megáfono Alguno se me escapa, lo siento. No voy a contar otra vez mis problemas con el alcohol.
Destacados en mi mesa: Cristian. Quedó el 15 y en toda la noche no le vi poner fichas en el tapete salvo en las ciegas. No se como lo hizo, pero le repartían las cartas en blanco. No podía hacer absolutamente nada. Al día siguiente demostró que si sabía que hacer con dos cartas impresas en la mano, vaya que sí. Con las eliminaciones fueron desapareciendo y apareciendo contrincantes. Interesante el juego agresivo del portugués y la maestría de Ollomol y Cordo.
Yo quedé 11 ó 12, como siempre en burbuja de mesa final, que no de cobrar.