Lo intento pero no puedo dejar de pensar en la mano que me mató en Aranjuez. Ahora hubiera pagado aunque fuera solo para quitarme la duda.
UTG con KK y subo tres BBs (1.800 fichas). Caen todos hasta el botón que ve. Pilas idénticas. Flop 24T multicolor. El villano era de lo poco decente en la mesa y decido meterle de continuación 2.000 fichas. Iguala. Entra un siete de tréboles que abre proyecto de color. Intento no hinchar mucho el bote, pero tampoco quiero dar carta gratis. Meto 3.000 fichas para quedarme con 8.000 por detrás. Ve. En river entra una Q de tréboles. Sin pensarlo le meto 3.000 aunque con más miedo que nada. Empiezo a verle las orejas al lobo. Un poco de teatro por parte del amigo y se resta. El bote es de 20.000 fichas completamente comprometido con él y mi rival lo sabe. Son 5.000 fichas, que con ciegas de 600 me da para recuperar (estaba en la media/2) y tenía la certeza de que el amigo llevaba o 22 o 44. El color es imposible que lo hubiese pagado, y me dejó ir hinchando el bote sin dudar sus call ni un momento. Foldee, para perder media hora después. Sigo poniéndole en trucha. Aunque el AK me empieza a hacer pensar que podría haberse marcado un farolazo. La situación no era la más indicada por el bote y los restos, ya que debía de dar por hecho que vería cualquier apuesta que le hiciera. Además, al foldear y enseñarle mis cartas, no pudo evitar una mueca de enfado ante mi fold. Querría recibir palos, sugerencias y cualquier comentario porque la mano en cuestión no me deja dormir tranquilo. Sé que no jugué bien la mano, que hinché mucho el bote para un overpair. Pero en ningún momento vi demasiado peligro en el board aunque dándole solo dos outs podía haber apostado más flojo. No sé, me metí, para variar, en un buen lío y salí trasquilado.